Miércoles , 21 Abril 2021
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Historia cotidiana y contemporánea del pueblo de Calbuco en el siglo XX. Esteban Barruel (et. al.)

Este libro se publicó el año 2002, es una apreciación de la vida cotidiana y sectores rurales, de sus islas, desarrollo material y espiritual, de las transformaciones que fue experimentando el pueblo maderero e industrial desde los albores del siglo XX hasta la actualidad.

“Pero cuando la ciudad de hoy ya no es ni la sombra de ese pequeño mundo en blanco y negro, en la cual los niños de la llamada modernidad ya no juegan ni al trompo ni a las bochas, ni a la ronda, ni están aquellos muchachitos tirándose piqueros en la punta del muelle sacando pesetas del fondo del mar, ni jugando fútbol a pata pelá, ni nadie anuncia por las calles la letras negras del diario El Llanquihue como lo hacía inconfundiblemente Carmelo Díaz, más conocido como Niebla, quien un día perdió su medalla jugando al negrito carbón, ni se recuerda a Guadalupe Vera, en su ferretería en calle Federico Errázuriz en 1970.

No obstante, aún persiste entre los calbucanos de cepa un gran arraigo familiar, en donde el sentido de la amistad lucha invisiblemente por sobrevivir, en particular, cuando se piensa que todo tiempo pasado fue mejor, en una isla que nos imaginábamos siendo niños era como un barco solitario, como un Caleuche navegando en los intrincados canales de Seno de Reloncaví, y que después de haber recalado en el puerto del presente en una tarde lluviosa, nos permite nuevamente caminar por las calles de la infancia a principios del siglo XXI. En medio de un brumoso paisaje, bajo el signo de un ayer, el cual contra viento y marea se resiste morir y permanecer a lo menos en estas páginas. En especial, para aquellos que no alcanzaron a conocer el pretérito de una isla-pueblo llamado Calbuco, en un tiempo en que todos éramos más unidos y todo se compartía, desde un curanto hasta prestarse los zapatos; y entonces, las calles estaban llenas de historias, recuerdos, anécdotas y juegos.”

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