Viernes , 3 Diciembre 2021
Home » Historias » Chiloé, historias de viajeros. Felipe Montiel

Chiloé, historias de viajeros. Felipe Montiel

Este libro pretende resaltar los testimonios de vida del habitante de Chiloé -viajero obligado- que lejos de su archipiélago se convirtió en peón de estancia, minero, esquilador, buscador de oro, ballenero, cipresero en las Guaitecas, constructor de faros en los archipiélagos australes, lobero y marino que, emulando a sus ancestros, navegó golfos y mares. Basado en entrevistas a campesinos que viajaban a tierras lejanas buscando el sustento familiar, ya sea en la pampa nortina o internándose en la inmensidad de la hasta entonces desconocida geografía patagónica, lentamente conquistada por los viajeros del austro, la investigación contempló 60 entrevistas en diferentes lugares de la provincia de Chiloé para tener una visión global y no focalizada del fenómeno migratorio, dice su contratapa.

Un extracto de las tantas memorias contenidas en el texto, trata el curioso juego del truco. Acá explicado por don José René Vidal Osorio, de Dalcahue:

Qué es el truco? Es un juego con naipes españoles donde se usa mucho la mentira y las cartas tienen un valor, la que vale más es el as de espada, después viene el as de basto, el siete de espadas y el siete de oro. Después vienen los tres, los dos, los ases falsos que le dicen al de copa y al de oro y después el rey, el caballo, la sota y las otras cartas hasta llegar al cuatro que no vale nada. Éste era un juego común que allá se jugaba mucho, casi todos eran buenos jugadores, habían muchos mentirosos, porque de eso se trata el juego, de engañar al contrario, de hacerle creer que tiene buenas cartas, de mucho valor, pero en realidad no tiene nada, una carta más alta va matando a la otra y por eso hay que saber mentir. Siempre se jugaba de a parejas y uno escogía un compañero que también sea bueno para jugar, entonces se le iba pasando las señas sin que los contrincantes se den cuenta para que el compañero a la hora de jugar ya sepa qué cartas tengo yo y qué puntos tengo. Lo bonito era cuando a uno le salía una flor, que son 3 cartas de la misma pinta, porque a uno le reparten 3 cartas, asi que cuando salía una flor se decía un verso, por ejemplo:

"Alambrada de siete hilos

campo, flor y buena aguada

si quieres jugar al truco

tienes que tener el as de espadas

A lo farruco, flor y truco.

En la puerta de un convento

había un cura en calzoncillos

pasó la monja y le dijo

que flor de mango pa'martillo"

En fin, todas estas cosas son parte de este juego que hoy en Chiloé se juega mucho y que vino de allá de la Patagonia..."

Si quieres continuar leyendo este tipo de memorias, acércate a la biblioteca. Recuerda que para ser socio sólo necesitas presentar tu carnet de identidad.

Comentarios

comentario(s)

Leave a Reply

Your email address will not be published.