Lunes , 18 Octubre 2021
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IV Festival de Danza Contemporánea: “Chiloé Cuerpos en lluvia”

El sábado 5 de mayo, desde las 19 horas, en el marco del IV Festival de Danza Contemporánea "Chiloé cuerpos en lluvia", se presentará en la biblioteca la obra "Guacho" de Pablo Zamorano. Están todos invitados a disfrutar de este nutrido programa de actividades que pueden revisar en detalle.

Programa cuerpos

Documental: Tánana. Vie. 16/03, 17.30 h.

Proyecto: “PATRIMONIO NÁUTICO de CHILOÉ” Ciclo de Conversatorios y Documentales Itinerantes 2018.

Un proyecto para exhibir obras artísticas relacionadas al mundo marítimo en conversatorios que reconecten a los habitantes de Chiloé de distintas generaciones, con las actividades náuticas y su memoria histórica en la Patagonia Insular. Como Amura, el objetivo principal que perseguimos con el proyecto “Patrimonio Náutico de Chiloé” es contribuir a su conservación. El Patrimonio Cultural o Histórico es un conjunto de bienes (muebles, inmuebles y/o inmateriales) que hemos heredado del pasado y que hemos decidido proteger porque forma parte de nuestras señas de identidad, social e histórica. Es valioso para nosotros. Una de las características de este Patrimonio es que su pérdida sería irreparable y por tanto, debemos cuidarlo para legarlo a las futuras generaciones en las mejores condiciones posibles. Pero es obvio que para proteger algo, para reconocer su valor, primero se ha de tener constancia de su existencia. En otras palabras, un edificio histórico, cuadro, documento… no tiene voz propia para darse a conocer. Son los individuos y sobretodos los organizados, los gestores de ese Patrimonio, las personas que están en contacto con él, los que han de transmitir su importancia a la sociedad.

afiche CASTRO. 16 marzo

Documental: Juan Pedro Ule. Mié, 14/03, 19.30 h.

Todos invitados a la exhibición del documental Juan Pedro Ule, realizado por Pablo Guerrero que, a través de fragmentos de la vida de este boxeador popular, muestra una parte de Castro, y de muchos lugares, que es desconocida y permanece oculta bajo la postal del turismo. Están todos invitados el miércoles 14 de marzo a las 19.30 horas en la biblioteca.

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Presentación del libro: “Fray Hilario Martínez. Siguiendo las huellas de su santería. Sáb 3/03, 19 h.

Entre las comunidades veliches de las islas de Caguach, Apiao, Alao, Chaulinec y Tac – conocidas como los “Cinco Pueblos” – había una relación muy particular, probablemente ligada a un ngillatún dedicado a la Pincoya, que se celebraba todos los años en Caguach al final del invierno. Respondendo a un llamado de los Cinco Pueblos, en 1778 Fray Hilario Martínez se estableció en Caguach ocho imágenes  sagradas de gran calidad, las cuales fueron compradas por las cinco Comunidades por el equivalente actual de unos 150 millones de pesos. En la Capilla de Caguach se conserva el elenco de las mismas.

A partir de este elenco, el Autor visitó todas las Capillas de estas cinco islas comprobando que todas las imágenes de Fray Hilario son todavía presentes, y al mismo tiempo descubriendo un patrimonio artístico de una cincuantena de imágenes del siglo XVIII: patrimonio de extraordinaria belleza poco conocido, siendo solamente la Capilla de Caguach incluida entre las Iglesias Patrimoniales.

En el libro se describen toda la Santería de los Cinco Pueblos: análisis acompañado por un centenar de fotografías en color y completado por un sintético estudio histórico- artístico de la Santería chilota, desde su origen hasta el siglo XIX.

presentación del libro fray

Presentación del libro “Horizonte cultural mapuche” de Alberto Trivero. Mié. 28/02, 19 h.

Alberto Trivero,  autor de Trentrenfilú,  vuelve al tema mapuche con un corposo libro, más de 300 páginas, donde expone 50 años de estudios e investigaciones. Horizonte Cultural Mapuche se escribió involucrando numerosos ngenpin, machi, y kimche mapuches, mediando entre las diferentes ideas, para ofrecer al lector – mapuche y no mapuche – un visión de esta cultura de la cual mucho se ha hablado y que, sin embargo, sigue en gran parte desconocida.

El libro se articula en cuatro partes: 1) formación de la cultura mapuche: 2) la espiritualidad mapuche antes de la llegada hispánica, 3) las transformaciones de la sociedad y del pensamiento mapuche entre el siglo XVI y la actualidad, 4) las diferentes formas en que se expresa actualmente la expiritualidad mapuche. La segunda parte es aquella donde se incentró mayormente el Autor, tratando de despojar la espiritualidad originaria mapuche – animista y totémica -  del sincretismo que empezó a surgir luego del contacto con los españoles y que a partir de la segunda mitad del siglo XIX hizo que el feyentún (la religiosidad originaria) se volviera indistinguible.

Este libro será próximamente publicado también por el prestigioso Instituto de Estudios Mapuches de la Universidad de Uppsala (Suecia) en su colección Ñuke Mapuforlaget. En opinión del director del Instituto, Jorge Calbucura, este escrito es algo que faltaba dentro del panorama de los estudios acerca de la cultura mapuche, tanto por su amplitud y completeza, cuanto por representar al pensamiento mapuche con una visión “desde adentro”.

charla miercoles

 

En los naufragios de la memoria. (cuando Gabriel García Márquez visitó Chiloé)

"Esa primavera del 95 traería vientos lejanos, con aromas de sortilegios, con inesperados encuentros... No hubo sueños premonitorios, ni mariposas amarillas que me contaran de su arribo...

Era Gabriel García Márquez, el más importante escritor hispanoamericano contemporáneo, ganador en 1982 del máximo tributo de las letras universales, premio nobel de literatura, gracias a su extenso y prestigioso camino por la novela americana, autor de clásicos como "Cien años de soledad", o "El amor en tiempos de cólera", entre muchos otros, era él, nada menos quién posó su maleta llena de gitanos. naufragios, sueños y milagros en el puerto de Castro, un nublado miércoles 7 de noviembre de 1995.

Así ocurrió:

Era el atardecer de ese miércoles, yo arreglaba los escaparates de librería La Trastienda, cuando pasó un heraldo anunciador, un pasajero del barco Skorpios, que, angustiado y presuroso, deseaba conseguir un libro de García Márquez, pues el autor viajaba en ese buque y ante tamaña gracia, él quería obtener una firma del novelista.

No faltó más que esa buena nueva, para que saliera a la calle a cazar noticias de quien era mi autor predilecto. Pero nada, ni su sombra por la Plaza, ni por calle Blanco.

Esa noche no dormí. Al día siguiente, jueves 8 de noviembre, como confabulación prodigiosa, de Inspectoría Genera, me llegó la indicación de asistir con mi curso a un encuentro de teatro en el Centro Cultural.

¡Albricias amigos! El destino me sonrió.

Por supuesto, mis alumnos-cómplices del 4ºA y yo, ni pisamos el Centro Cultural; grandes aventureros que hoy recuerdo: Cinthya, Rodrigo, Gabriela, Zaira, Fabiola, Juan Horacio y todos, dieron orden perentoria: - "¡Vamos profe! Veamos si podemos conocer al autor".

Asì, presurosos todos, llegamos al Puerto y nos instalamos a un costado del barco atracado en el muelle, sería los que Dios diga. Pasaban los minutos y nada, en algún momento, bajó un marinero quien nos reafirmó que allí viajaba García Márquez, pero en ese momento andaba recorriendo la ciudad. Ansiosos, prestos a los acontecimientos, esperamos.

A las 12:30 hrs. arribó un taxi y saltaron nuestros corazones y risas: era él, nada menos que el gran novelista, de quien tanto habíamos leído, don Gabriel García Márquez estaba frente a nosotros. Se produjo un instante mágico, él muy cordial y dispuesto a la conversación nos contó que éramos una agradable sorpresa en un viaje que había pasado inadvertido para todo Chile, contó que había buscado librerías en Castro, pero que no encontró ninguno de sus libros, preguntó a los muchachos acerca de sus lecturas y quedó muy sorprendido al saber que ellos habían leído casi toda su producción, especialmente lo recientemente publicado. Nos contó como novedad, que viajaba acompañado de dos amigos críticos literarios españoles con quienes revisaba su último libro, que sería un extenso reportaje acerca de un secuestro en su país(Efectivamente, a los meses apareció publicado el libro "Noticia de un secuestro").

Pasaba el tiempo y nos pidió unos minutos de descanso, para luego seguir conversando, nos prometió volver a las 13:00 hrs., especialmente para firmar textos y tomarnos fotografías.

¡Jesús!, ¡quedaba tan poco tiempo y tanto por hacer! Igual que comandos, los muchachos y yo nos separamos en grupos para conseguir lo que faltaba, ellos, corriendo, fueron a conseguir cámaras fotográficas y libros, mientras yo envié a buscar los textos de la Biblioteca del Liceo y un par de libros de la Trastienda.

Cuando regresó, ya estábamos listos, formó los libros que alcanzamos a conseguir, nos tomamos las fotos y nos despedimos.

Era la hora del zarpe y don Gabriel García Márquez continuaba su viaje por las aguas de Chile y nosotros iniciábamos el viaje infinito de la memoria. Cual momento sublime de realismo mágico, los treinta y tantos alumnos de ese curso, la sra. Gloria Gómez y yo, nos habíamos internado en un recuerdo de su corazón pues, alguna vez, cuando los avatares de la vida le añoren ese violento y lejano viaje al sur de Chile, habremos de poblar nuevamente su memoria y a lo mejor se encuentre entre sus añejos libros esos poemas que los niños chilotes le regalaron.

 Hoy, a dos décadas de ese mágico momento, quedan como mudos testigos de la maravilla de la vida, unas cuantas fotos, la alegría en el corazón y los silenciosos libros firmados por su autor en la Biblioteca del Liceo Galvarino Riveros Cárdenas".

Zabaleta Caicheo, Marcela. En: Horizontes del Sur. 75 años Liceo Galvarino Riveros Cárdenas. Castro, 2003. pp. 257-8

 

Los Carpinteros: el vínculo entre la madera y los chilotes

Hoy se celebra el día del carpintero. Un oficio que en Chiloé es relevante a la hora de entender los elementos con los cuales contaban las personas para trabajar la tierra, procesar alimentos y transportarse de un lugar a otro. “La madera no sólo se constituye en un medio para trabajar, sino que el chilote –en su interacción con la naturaleza- logra sintetizar en la madera y derivados, un modo de encarar y aprehender su medio natural.

La madera es el material que permite el desarrollo de la cultura chilota, la hemos denominado en otra oportunidad “la cultura de la madera”, porque desde tiempos prehispánicos la actividad del hombre chilote se centró en ella, condicionando no solamente su trabajo, sino su mentalidad y su vida social. En madera construyó su hábitat, no solamente la arquitectura como arte mayor, también lo fueron en madera las herramientas de labranza, anclas, cerraduras, adoquines y planchados (…)

Como podemos apreciar, el rol del carpintero –en sus diversas facetas- es clave para entender la vida insular. Un afectuoso saludo a todos quienes mantienen vivo este noble oficio.

Extraído de: Montiel, Felipe. Los últimos constructores de artilugios de madera en Chiloé. Imprenta Austral, Puerto Montt. Sin año de edición. p. 12

Otros libros que abordan la labor de los carpinteros:

Soussi, Luis. Chiloé: El legado de los oficios. Editorial Okeldan, Concepción. 2012

Uribe, Mario. Crónicas de Chiloé. Editorial Alfabeta, Santiago. 1982

La huella de Abtao. Medardo Urbina

Este libro escrito por Medardo Urbina, lleva en su contratapa la siguiente presentación:

"El choque tectónico milenario de las placas de Nazca y de Sudamérica han generado el hundimiento progresivo del extremo sur occidental del continente en las aguas del Océano Pacífico, en su desplazamiento hacia el oeste y han dado origen al territorio desmembrado de innumerables islas, fiordos y canales que se inicia desde el Canal de Chacao al sur, empezando con el Archipiélago de Chiloé, que contiene más de 120 islas. Este magnífico proceso geológico que explica la Deriva Continental, los nativos chilotes lo han conservado en la tradición oral como “la lucha de las culebras Ten Ten y Cai Cai vilu”.

Así, la Isla Grande de Chiloé exhibe su costa occidental abrupta y ruda expuesta al oleaje del Océano Pacífico y a las lluvias inmisericordes generadas en el océano, mientras el margen costero opuesto, oriental o interior, es de costas suaves, onduladas y bajas. Desmembrada y sinuosa, deja miles de fiordos, canales, bahías, cabos, penínsulas y estrechos que dan al paisaje un aspecto variable de verdes lomajes, cuyos pies son amablemente bañados por un mar tranquilo y apacible, que permite la navegación de dalcas, goletas, faluchos, botes y lanchas; donde el hombre se ha establecido desde tiempos pre-colombinos en cavernas (chonos) primero, luego en aldeas nativas (cuncos, payos y huilliches) y posteriormente en villorrios y ciudades con la llegada de los conquistadores españoles. De norte a sur van apareciendo en las costas: Ancud, Chacao, Quemchi, Tenaún, Dalcahue, Achao, Curaco de Vélez, Castro, Rauco, Chinchi, Queilen, Compu, San Juan, y San Antonio de Chadmo, Chaiguao, Oqueldán, Quellón, Puerto Carmen, Piedra Blanca, Michailelo y Yatac, junto a la Isla San Pedro… Mientras que la costa del Pacífico ofrece sólo dos tímidos sitios poblados: Chepu, en el norte, y Cucao, en el sur.

Entre ambas costas se extiende de norte a sur la Cordillera de la Costa, que en Chiloé adquiere los nombres de Cordillera de Piuchué, desde los lagos Cucao y Hullinco al norte, y Cordillera de Piruril, desde esa depresión transversal al sur. Cordillera prístina, cubierta, cubierta sólo de vegetación nativa, muchos de cuyos parajes son totalmente vírgenes, nunca hollados por el hombre, parajes solitarios y majestuosos, donde predominan el silencio y la armonía naturales… reservados sólo para los pocos que se atreven… o si tienen el coraje de exponer sus vidas con el solo fin de alcanzarlos, como un sueño místico, como un desafío personal… sin un objetivo racional para arriesgar la vida en el intento… sólo porque ¡la Naturaleza llama!, o como decía Mallory, el joven escalador del Everest:… porque está allí.

La Huella de Abtao, minúsculo senderillo perdido en la inmensidad de la selva chilota, serpentea imperceptible, lenta e inexorablemente por la parte alta de los cerros –se encarna sufridamente- hasta trasponer la parte más alta de la Cordillera de Piuchué, para descender luego a las aguas del Pacífico, junto a la desembocadura del río Abtao, recorriendo una naturaleza pura y prístina, guardando sólo para algunos las historias increíbles pero reales que en este libro se cuentan, como un ariete filiforme que introduce al caminante a la oscuridad de lo desconocido, inundando luego de luz, observación y conocimiento nuestros espíritus inquietos".

Chiloé, un mundo separado. Ovidio Lagos

La isla de Chiloé, en el sur de Chile, ostenta un raro privilegio; posee una identidad cultural propia y una topografía que bien puede figurar entre las más bellas del mundo. Debido a su insularidad, es un asombroso fresco en materia de antropología, brujería, mitos personajes y arquitectura, que no se encuentra fácilmente en Sudamérica.

Ovidio Lagos reúne elementos históricos y antropológicos que forman parte de esta isla, visitada por Charles Darwin en 1834, y escribe un apasionante relato. Quien hubiera imaginado, por ejemplo, que una institución denominada la Mayoría no era otra cosa que una temible secta de brujos que funcionó hasta el siglo pasado, con una galería de seres demoniacos en la cual creen todavía algunos chilotes. Que los dioses y semidioses que conforman su extraordinaria mitología han surgido solo en esa isla. O que uno de los hombres más ricos del mundo, Bill Gates, viajó de incógnito a Chiloé, vestido con jeans y polera, para visitar una biblioteca de Quemchi.

Narrar Chiloé es traspasar la posmodernidad. Lagos no solo describe –y escribe- un espacio sino que también recupera un modo de vida desaparecido. Este libro de viajes encuentra su genealogía en sus relatos de los viajeros del siglo XIX y abre al lector un mundo insospechado y sorprendente, donde la naturaleza y las creencias parecen haberse detenido en el tiempo.

Chiloé. Charles Darwin

Este libro contiene las secciones sobre Chiloé de la obra Viaje de un naturalista alrededor del Mundo. El naturalista inglés visitó Chiloé en dos oportunidades durante su estadía en Chile por casi dos años entre 1833 y 1835. En ese viaje venía también el pintor y dibujante Conrad Martens.

Darwin tenía poco más de 20 años cuando recorre a pie, a caballo, en bote y en barco, extensas distancias en la Isla Grande de Chiloé y en el Archipiélago. Esta edición será una invitación para que el lector le imite y aprecie mejor los lugares que recorra. Enorme es la belleza natural que el viajero encuentra en las islas de Chiloé, tanto en la tierra como en el mar, pero los cambios ocurridos en el plazo de un siglo y medio se harán evidentes al comparar hoy con el pasado aquí descrito. Quizás el viajero considerará beneficioso el cambio de clima, con muchos menos lluvias; como las que perturbaron a Darwin en su casi permanente estadía en la foresta que cubría casi la totalidad de la isla en esa época.

El texto tiene gran valor en el campo de la botánica, la zoología, y la geología, describe la sociedad y sus costumbres. Sus apreciaciones respecto de los indígenas y demás habitantes de la isla, tienen un valor antropológico.